La Llorona, el otro lado de la historia

Pues les he de contar que un día en una comida Berthita después de mucha plática y mucho chisme, nos contó de donde había salido su fortuna, ya que todos sabíamos por ella, que provenía de una familia muy pobre de San Felipe Guerrero, lo primero que dijo fue: es una herencia de una Tía Abuela que viajo por todo el mundo pero que nunca conocí y en mi familia nadie la quería, cuando me entere que herede, pensé que habría sido esposa de un narco o tal vez prostituta, pero no!!! ninguna de las dos, no fue tan afortunada, pero tal vez estuvo cerca.

Con este preludio de historia todos nos quedamos pasmados y en espera de la historia que guardaba, tras unos tragos de café se soltó hablando.

Pues resulta que aquella tía Abuela tenia un nombre tan largo, pero tan, tan, largo que ni ella misma se lo sabia, algo así como "nuestra señora de la concepción del nacimiento del niño bendito de la antorcha del casi concebido por el nacimiento sagrado de todos los santos"  y era tan fea, pero tan, tan fea que de cariño todos le decían Cuasy, al escuchar este nombre le preguntamos ¿pero porque Cuasy?, ella contesto: porque todos al conocerla decían: "tu tía casi me mata del susto".

Continuo contando que esta tía Abuela tenia tantos hijos, pero tantos hijos que no se podían contar con los dedos de los pies y de las manos, se necesitaban varias personas para poder contarlos, pero todas eran niñas, nunca tuvo varones, y así cansada de tanta niña un día dijo que ella tendría un varón y se fue del pueblo rumbo a Toluca en busca de un chaman para que le hiciera un trabajito pero ahí ningún chaman le pudo ayudar, así que la mandaron para Chalma y sucedió lo mismo, de ahí se fue a ver al santo niño de Antorcha para que le hiciera el milagrito, pero este le dijo que no y la mando con un Chaman de Ciudad Juárez, este no le pudo dar un varón, pero en vez de eso le hizo un embrujo para que todos los niños del mundo la adorarán, para comprobar  el embrujo del chaman Cuasy se fue a recorrer el mundo, comenzó a trabajar en casas de gente rica cuidando niños pero siempre y cuando tuviera varones no sólo niñas, después de un tiempo los padres se daban cuenta que la nana quería a los niños como si fueran sus hijos y al ver la adoración de los niños por la nana y la falta de obediencia y cariño hacia los padres estos sentían tanto miedo de perderlos que preferían pagarle mucho dinero para que se fuera,  al principio Cuasy sólo reía y aceptaba el dinero que por cierto era mucho, pero después de haber trabajado con todas las familias ricas de un país comenzó a preocuparse porque en algunos parques donde ofrecía su trabajo comenzó a ver letreros que decían: "cuidado con la nana encantadora de niños".

Pensando que esto podría traerle muchos problemas decidió ir a otro país a cuidar niños pues con tanto letrero le sería imposible volver a trabajar en aquel país, así durante muchos años la historia se repitió en cada país que visito y cuando el mundo se le acabó no hubo un pueblo, un país, o un estado en el que no supieran de aquella nana famosa encantadora de niños, tristemente tuvo que regresar al pueblo, para ese momento sus hijas ya no se acordaban de ella, muchas ya se había casado, salido del pueblo, habían hecho su vida lejos del recuerdo de una infancia sin madre, Cuasy al no encontrar a su familia se entristeció tanto que una vecina le dijo: tu tienes la culpa por irte, de haberte quedado sabrías que todas tus hijas solo tuvieron varones, fue tal su impacto y coraje, que de pura envidia juro que solo heredaría a las bisnietas (mujeres), a partir de ese día todas las noches desde el interior de su casa se le escuchaba llorar y con mucho rencor gritar un lastimero de:

"AHÍ QUE JIJAS"

copyright maryQ Salmir

 

 

Modificado por última vez en Jueves, 03 Julio 2014 18:33

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